15/08/2026
✨ 15 DE AGOSTO · DÍA MUNDIAL DEL REIKI ✨
Hoy no quiero hablarte solamente de Reiki.
Quiero hablarte de un legado.
Un 15 de agosto de 1865 nacía en Japón Mikao Usui Sensei, quien dedicó parte de su vida a la búsqueda de una forma de armonizar cuerpo, mente y espíritu.
Usui Sensei nos dejó mucho más que una técnica.
Nos dejó un camino.
Un camino que nos invita a detenernos.
A observarnos.
A volver al presente.
A recordar que nuestra vida también necesita cuidado.
Y nos dejó cinco principios que, todavía hoy, pueden ser una guía:
Solo por hoy…
No te enojes.
No te preocupes.
Sé agradecido.
Trabaja con honestidad y dedicación.
Sé amable con los demás.
Pero hay algo que muchas veces olvidamos:
para poder estar en paz con el mundo, también necesitamos aprender a estar en paz con nosotros mismos.
Porque ¿cuántas veces cuidamos a todos antes que a nosotros?
¿Cuántas veces seguimos aunque estemos agotados?
¿Cuántas veces decimos “estoy bien” cuando en realidad necesitamos parar?
¿Cuántas veces nuestro cuerpo pide descanso mientras nuestra mente continúa corriendo?
Y ahí es donde Reiki puede convertirse en un encuentro.
Un espacio donde por un momento no tenés que resolver.
No tenés que sostener.
No tenés que hacer.
Solamente recibir.
Recibir esa pausa que quizás hace tiempo necesitás.
Cerrar los ojos.
Respirar.
Soltar.
Sentir.
Y permitir que alguien te acompañe mientras vos volvés, poquito a poquito, hacia tu propio centro.
Porque recibir Reiki no es solamente acostarse y recibir energía.
Es darte permiso para recibir.
Y para quienes estamos acostumbrados a dar, a cuidar, a sostener y a estar para los demás…
aprender a recibir también puede ser un acto de amor hacia nosotros mismos.
Hoy, como Maestra de Reiki y parte del linaje que nace en las enseñanzas de Mikao Usui, honro profundamente ese camino que llegó hasta nosotros a través de maestros y alumnos que lo fueron transmitiendo de corazón a corazón.
Y deseo que nunca perdamos de vista su esencia:
volver a nosotros
Porque quizás sanar no siempre significa cambiar lo que está afuera.
A veces comienza cuando finalmente nos permitimos sanar desde adentro.