18/10/2026
Considerar la lente de contacto como una simple ayuda refractiva es limitar su enorme potencial clínico.
En el abordaje de alteraciones visuales complejas como la anisometropía, la ambliopía o las secuelas de traumatismos craneoencefálicos, las lentes de contacto actúan como verdaderos dispositivos terapéuticos.
Al corregir las disparidades de tamaño de imagen y optimizar la entrada sensorial monocular mediante lentes de contacto, creamos las condiciones neurológicas idóneas para que el entrenamiento de la binocularidad y la acomodación sea realmente efectivo.
Esta combinación no solo mejora los parámetros de agudeza visual y estereopsis, sino que devuelve la autonomía funcional al paciente en sus actividades cotidianas (lectura, orientación espacial, rendimiento motor).
Todos somos necesarios en el equipo de atención al paciente. La colaboración continua entre optometristas, contactólogos, oftalmólogos y neurólogos es el camino para transformar la vida de nuestros pacientes con rigor científico.