18/08/2026
Dejamos demasiadas cosas para “cuando sea el momento”. A veces el momento es simplemente mientras todavía podemos.
Vivimos como si las personas que amamos fueran permanentes. No podemos detener el tiempo, pero sí podemos estar más presentes mientras lo tenemos.
Si estás acostumbrada a priorizar a los demás, elegirte puede sentirse egoísta. Que aparezca culpa no significa que estés haciendo algo malo.
Cambiar también implica despedirte de versiones tuyas que alguna vez necesitaron existir. No reconocerte por momentos no siempre significa perderte; a veces significa que estás creciendo.
Conocerte no significa tener la vida resuelta. La terapia tampoco te da un mapa: te ayuda a entender mejor quién está tomando las decisiones.
La mente busca certezas para sentirse segura. El problema es cuando intentando controlar lo que todavía no existe dejamos de habitar lo único que sí existe: hoy.
Una buena decisión también puede doler. Puedes extrañar, dudar o sentir miedo y aun así haber elegido lo que necesitabas.
No todas las personas importantes llegan en la adolescencia. Algunas aparecen cuando ya te conoces mejor y sabes qué tipo de vínculos quieres construir.
“Y probablemente nunca terminemos de entenderlos todos.☺️