Sanando Almas "Yuriko"

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Sanando Almas "Yuriko" Terapias Holisticas y Psicoterapias

Toda transformaciΓ³n requiere como condiciΓ³n previa el fin de un mundo,el colapso de una antigua filosofΓ­a de vida.NO HAY...
22/10/2026

Toda transformaciΓ³n requiere como condiciΓ³n previa el fin de un mundo,el colapso de una antigua filosofΓ­a de vida.

NO HAY CAMBIOS SIN DESPEDIDAS...
- Carl Jung

*Nuevos comienzos en Sanando Almas

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20/09/2026

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14/05/2026

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13/05/2026

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⚠️ La Psicóloga que aprendio el Tarot ⚠️Soy psicóloga. Estudié ocho años para entender la mente humana. Y fue precisamen...
06/05/2026

⚠️ La Psicóloga que aprendio el Tarot ⚠️

Soy psicΓ³loga. EstudiΓ© ocho aΓ±os para entender la mente humana. Y fue precisamente eso lo que me impidiΓ³, durante mucho tiempo, admitir que las cartas me decΓ­an cosas que yo no podΓ­a.

Pero antes de contarte lo que descubrΓ­ esa noche en mi consultorio de la Colonia Narvarte, necesito que sepas algo: yo era la ΓΊltima persona en el mundo que deberΓ­a haber terminado escribiendo esto.

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LA MUJER QUE LO TENÍA TODO RESUELTO (O ESO CREÍA)

Me llamo Alejandra. Tengo 38 aΓ±os, vivo en Ciudad de MΓ©xico, y llevo doce aΓ±os ejerciendo como psicΓ³loga en prΓ‘ctica privada. Egresada de la UNAM. CΓ©dula profesional enmarcada en la pared. Agenda llena tres semanas por adelantado.

En papel, todo era perfecto.

La realidad era otra.

TenΓ­a pacientes que llevaban meses en terapia y seguΓ­an dando vueltas en cΓ­rculos. Pacientes que entendΓ­an sus patrones, que sabΓ­an de dΓ³nde venΓ­a su dolor, pero que no podΓ­an moverse. Como si entender no fuera suficiente para sanar.

Yo lo veΓ­a. Y no podΓ­a hacer nada.

Un dΓ­a, una de mis pacientes mΓ‘s antiguas, SofΓ­a, de 34 aΓ±os, llegΓ³ a sesiΓ³n diferente. MΓ‘s ligera. Con una claridad que yo no le habΓ­a dado. Le preguntΓ© quΓ© habΓ­a pasado.

"Fui con una lectora de Tarot", me dijo.

Y aunque lo ΓΊltimo que esperaba era lo que vino despuΓ©s, algo dentro de mΓ­ se moviΓ³.

Porque yo era escΓ©ptica. Completamente escΓ©ptica. Soy cientΓ­fica, formaciΓ³n positivista, marco teΓ³rico cognitivo-conductual. El Tarot me parecΓ­a folclore, supersticiΓ³n, entretenimiento para personas que necesitaban creer en algo.

Pero los cambios en SofΓ­a eran reales. Y yo no podΓ­a ignorar eso.

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EL MOMENTO EN QUE MI LΓ“GICA SE QUEBRΓ“

Esa misma semana, casi como una broma del universo, dos pacientes mΓ‘s mencionaron el Tarot en sesiΓ³n. Una lo usaba para reflexionar antes de dormir. El otro habΓ­a tomado una decisiΓ³n laboral importante despuΓ©s de una tirada.

Los tres avanzaban.

Y yo me quedΓ© pensando en eso el miΓ©rcoles 14 de febrero de 2024, a las 11 de la noche, sola en mi consultorio, con una taza de cafΓ© frΓ­o en la mano y una pregunta que no me dejaba en paz:

ΒΏQuΓ© saben las cartas que yo no sΓ©?

EmpecΓ© a investigar. Y lo que encontrΓ© me hizo enojar.

Porque descubrΓ­ que Carl Jung, el padre del inconsciente colectivo, uno de los pilares de la psicologΓ­a moderna, habΓ­a estudiado el Tarot. Que la simbologΓ­a arquetΓ­pica de los Arcanos Mayores es prΓ‘cticamente un mapa del desarrollo psΓ­quico humano. Que el Tarot no era folclore.

Era psicologΓ­a visual.

Y nadie me lo habΓ­a dicho en ocho aΓ±os de carrera.

ComprΓ© un mazo esa misma semana. El Rider-Waite, porque leΓ­ que era el mΓ‘s recomendado para aprender. Y empezΓ³ la pesadilla.

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CUANDO QUERER NO ES SUFICIENTE

IntentΓ© aprender sola. Porque asΓ­ soy yo, asΓ­ me formΓ©, y porque ademΓ‘s me daba vergΓΌenza admitir que necesitaba ayuda para aprender algo que "no es ciencia".

ComprΓ© tres libros. Los leΓ­ todos.

NADA.

PodΓ­a recitar el significado de La Torre, de El ErmitaΓ±o, del Ocho de Espadas. Pero cuando ponΓ­a las cartas sobre la mesa y trataba de construir una lectura coherente, se me iba todo. Las cartas se volvΓ­an palabras sueltas sin oraciΓ³n. Datos sin historia.

Vi videos de YouTube durante semanas. Tutoriales en TikTok. Grupos de Facebook donde preguntaba cosas bΓ‘sicas y me respondΓ­an con mΓ‘s simbolismo que explicaciones concretas.

NADA conectaba.

IntentΓ© la Cruz Celta, la tirada mΓ‘s famosa, y me perdΓ­ en la posiciΓ³n cuatro. No entendΓ­a quΓ© relaciΓ³n tenΓ­a esa carta con la de la posiciΓ³n siete, ni por quΓ© importaba la combinaciΓ³n de ambas.

SeguΓ­a viendo fragmentos. Piezas sueltas. Sin sistema.

GastΓ© alrededor de $2,000 pesos en libros, mazos adicionales y un par de cursos cortos que prometΓ­an enseΓ±arme los Arcanos Mayores "en una semana". Mentira. Me daban listas de palabras clave y yo seguΓ­a sin poder leer una tirada de corrido.

Lo mΓ‘s frustrante era que yo, que ayudo a otras personas a encontrar sentido en el caos de su mente, no podΓ­a encontrar sentido en 78 cartas.

Me sentΓ­a la psicΓ³loga mΓ‘s inepta del planeta.

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LA NOCHE EN QUE TIRÉ TODO A LA BASURA

Fue un martes. Eran como las diez de la noche y tenΓ­a el mazo extendido frente a mΓ­ en el piso de mi departamento, en la Narvarte. HabΓ­a intentado hacer una tirada para mΓ­ misma, para ver si podΓ­a practicar sin la presiΓ³n de tener a alguien enfrente.

Las cartas no me decΓ­an nada.

O me decΓ­an demasiado. No sabΓ­a cuΓ‘l era.

RecogΓ­ todo, lo metΓ­ al cajΓ³n de la mesita de noche y me sentΓ© en el borde de la cama. Y por primera vez en muchos aΓ±os, sentΓ­ que no era suficiente. Que toda mi formaciΓ³n, todo lo que habΓ­a estudiado, no me daba las herramientas para lo que realmente querΓ­a hacer.

QuerΓ­a ayudar a mis pacientes de una manera mΓ‘s profunda. QuerΓ­a acceder a esa parte de ellos que la conversaciΓ³n racional no alcanzaba. QuerΓ­a lo que las cartas podΓ­an dar, ese espacio simbΓ³lico donde la mente consciente se calla y algo mΓ‘s profundo puede hablar.

Y no podΓ­a.

Lloraba sin hacer ruido, como cuando uno llora de verdad, sin drama, solo por cansancio.

Y ahΓ­, sentada en la oscuridad de mi cuarto, con el telΓ©fono en la mano abrΓ­ Instagram casi sin querer. Y me apareciΓ³ un testimonio. Una mujer que decΓ­a exactamente lo que yo sentΓ­a: "SabΓ­a los significados pero no podΓ­a leer."

LeΓ­ todo. Y lo que vino despuΓ©s cambiΓ³ todo.

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LO QUE NADIE ME HABÍA DICHO EN NINGÚN LIBRO

Lo que entendΓ­ esa noche fue esto:

El problema no era yo. El problema era cΓ³mo habΓ­a intentado aprender.

Los libros te dan datos. Los videos te dan fragmentos. Pero leer el Tarot no es memorizar. Es un lenguaje. Y ningΓΊn idioma se aprende con listas de vocabulario sin gramΓ‘tica, sin contexto, sin prΓ‘ctica guiada.

Nadie me habΓ­a enseΓ±ado la estructura. El sistema. La lΓ³gica interna que hace que las 78 cartas sean un lenguaje coherente y no 78 definiciones separadas.

Y ahΓ­ lo entendΓ­ todo.

El Tarot es exactamente como la psicologΓ­a: no son sΓ­ntomas aislados, son patrones. No es una carta, es la relaciΓ³n entre cartas. No es el sΓ­mbolo, es cΓ³mo ese sΓ­mbolo interactΓΊa con el momento, la pregunta y las cartas que lo rodean.

Era lo mismo que yo hacΓ­a en sesiΓ³n, pero en imΓ‘genes.

Me hizo enojar descubrir que habΓ­a desperdiciado meses y dinero en materiales que me daban piezas sueltas de un rompecabezas sin mostrarme jamΓ‘s la imagen completa.

El sistema no estΓ‘ diseΓ±ado para que aprendas. EstΓ‘ diseΓ±ado para que sigas comprando.

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LO QUE ENCONTRÉ A LAS ONCE Y MEDIA DE ESA NOCHE

SeguΓ­ leyendo el testimonio de esa mujer. Y al final mencionaba un mΓ©todo de 7 pasos que le habΓ­a dado exactamente lo que yo necesitaba: estructura. Un camino claro desde cero hasta lecturas profesionales. Con prΓ‘ctica real, no teorΓ­a suelta.

El mΓ©todo se llamaba Domina los Secretos del Tarot y Lee como un Verdadero Profesional.

DudΓ©. Obvio que dudΓ©. Soy psicΓ³loga, no soy ingenua. BusquΓ© reseΓ±as. PreguntΓ© en grupos. LeΓ­ todo lo que pude.

Y a las 11:47 de esa noche, me inscribΓ­.

Con el corazΓ³n acelerado, sin saber bien quΓ© esperar, pero con una certeza rara en el pecho de que esta vez era diferente.

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EL PRIMER MOMENTO EN QUE LO SENTÍ REAL

La primera semana fue distinta a todo lo que habΓ­a vivido antes con el Tarot.

No empezaron dΓ‘ndome los 78 significados. Empezaron dΓ‘ndome la estructura. Los principios que organizan todo el sistema. Por quΓ© las cartas estΓ‘n divididas como estΓ‘n divididas. QuΓ© patrΓ³n de lectura hace que una tirada sea coherente.

Por primera vez, las cartas empezaron a tener sentido entre sΓ­.

El jueves de esa semana, a las siete de la maΓ±ana antes de que llegara mi primer paciente del dΓ­a, saquΓ© el mazo, respirΓ©, e hice una tirada de tres cartas.

Y las leΓ­.

No como definiciones separadas. Como una historia.

SentΓ­ algo raro en las manos. Un calorcito. Una especie de hormigueo que no habΓ­a sentido antes.

Me quedΓ© mirando las tres cartas y pensΓ©: esto es psicologΓ­a. Esto siempre fue psicologΓ­a.

No podΓ­a creerlo. Era como si alguien finalmente me hubiera dado la gramΓ‘tica del idioma que llevaba meses intentando hablar.

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LA TRANSFORMACIΓ“N QUE NO ME ESPERABA

Tres semanas despuΓ©s, algo que no habΓ­a planeado empezΓ³ a ocurrir.

EmpecΓ© a integrar el Tarot en mis sesiones. No como predicciΓ³n, sino como herramienta proyectiva. Le pedΓ­a al paciente que eligiera una carta sin verla y luego explorΓ‘bamos quΓ© resonaba en su situaciΓ³n. Era como un Rorschach con simbologΓ­a ancestral.

Los resultados eran impresionantes.

Pacientes que llevaban meses bloqueados empezaron a verbalizar cosas que nunca habΓ­an podido decir directamente. La carta hacΓ­a de espejo. Yo facilitaba lo que surgΓ­a.

Antes: sesiones circulares donde el paciente entendΓ­a pero no avanzaba.
Ahora: sesiones donde el sΓ­mbolo de una carta abrΓ­a puertas que la conversaciΓ³n racional jamΓ‘s habΓ­a podido abrir.

Antes: yo sintiΓ©ndome insuficiente frente a su estancamiento.
Ahora: herramientas nuevas que multiplicaban lo que ya sabΓ­a hacer.

Ya no soy la psicΓ³loga que miraba con envidia cΓ³mo sus pacientes avanzaban mΓ‘s con las cartas que con ella.

Ahora SOY la psicΓ³loga que usa las cartas como una extensiΓ³n de su prΓ‘ctica profesional.

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EL DÍA QUE UN COLEGA ME DEJΓ“ SIN PALABRAS

Lo que no esperaba era la reacciΓ³n de mi colega Rodrigo.

Rodrigo tiene 45 aΓ±os, trabaja en psicoterapia Jungiana, y lleva mΓ‘s aΓ±os que yo en la prΓ‘ctica. Nunca habla de Tarot. Es de los que citan a Jung en alemΓ‘n en las reuniones clΓ­nicas.

Un dΓ­a, en una supervisiΓ³n de casos, mencionΓ© casi de pasada que habΓ­a empezado a usar tΓ©cnicas proyectivas basadas en simbologΓ­a arquetΓ­pica con algunos pacientes.

Rodrigo me preguntΓ³ quΓ© tΓ©cnicas.

Le contΓ©. Con todo. El Tarot, el mΓ©todo, cΓ³mo lo integraba.

Se quedΓ³ callado un momento. Y luego me dijo, mirΓ‘ndome fijo:

"Alejandra, eso es exactamente lo que Jung llamaba amplificaciΓ³n simbΓ³lica. Llevas meses haciendo psicoterapia profunda y no lo sabΓ­as."

Fue la ΓΊltima persona que esperaba que validara esto. Y lo hizo sin que yo se lo pidiera, en el momento en que menos lo esperaba, con la autoridad de aΓ±os de prΓ‘ctica clΓ­nica.

Ese dΓ­a entendΓ­ que lo que habΓ­a aprendido no era un complemento menor.

Era una herramienta de primer nivel.

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Tomado de la red

Escrito por:
Alejandra R.
PsicΓ³loga clΓ­nica y lectora de Tarot

21/02/2026

✝️=πŸ’œ

-creditos a quien corresponda

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17/02/2026

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-Tomado de la red.

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