16/08/2026
Todos fuimos niños y, seguramente, podemos recordar aquellos juegos que dejaron huella en nuestra infancia.
Jugar no es simplemente pasar el tiempo. Para un niño, jugar es una manera de conocer el mundo, aprender, expresarse, crear, imaginar y construir vínculos. Es una experiencia fundamental para el desarrollo cognitivo, emocional y subjetivo, y un espacio privilegiado para aprender a relacionarse con otros.
Por eso, jugar es algo serio.
Un niño que juega encuentra un espacio para crecer, descubrirse y compartir.
En este Mes de las Infancias, queremos recuperar el valor de esos juegos que nos acompañaron, traerlos al presente y recordar que acompañar a las infancias también es ofrecerles tiempo, espacios y oportunidades para jugar.
Rescatemos nuestros recuerdos de infancia para seguir alojando, cuidando y acompañando a las infancias de hoy.