21/08/2026
Comida real es la que se compra en el mercado y no en un pasillo de ofertas: verduras de temporada, huevos, pescado fresco, carne, legumbres, frutos secos, aceite de oliva. Alimentos que se estropean si los dejas una semana olvidados, precisamente porque están vivos y no llevan nada que los conserve artificialmente. Prepararlos no tiene misterio —una plancha, una olla, un horno— y sacian de una manera distinta, sin dejar esa necesidad de seguir picando que provocan los productos hechos para engancharte. No se trata de seguir ninguna moda ni de renunciar a nada: se trata de que lo que llega al plato siga siendo reconocible como alimento.