18/07/2026
Realmente para mi, el mes pasado sin conseguir trabajo, fue algo MUY estresante, hacía mucho no pasaba una situación así, que me desconecto absolutamente de todo lo que me hace bien: hacer deporte, salir a contemplar la naturaleza, hacer yoga, cosechar, fermentar y dedicarle el tiempo que merece a cocinar y nutrirse…
La inestabilidad, la incertidumbre, la preocupación aumentaba a medida que pasaban los días y teníamos que irnos del sitio que estábamos alquilando temporalmente.
Estaba todo el día en la computadora, mandando mails, averiguando sobre alquileres, casi enloqueciendo para que no se me escape nada…
Y sin embargo, ese día, que salimos de la Cuidad, sentí algo dentro del pecho, que me dio una sensación de que la cuidad no sería el lugar para mi… ( donde intentábamos establecernos ) cuando llegué a ese pueblo, sentí algo distinto, algo en el aire, algo dentro de mi que me reconforto e hizo sentirme muy bien!
Acá coseché después de muchísimo tiempo ( ya que venía de un largo invierno en Suecia ) y pudimos sumar estas plantitas a la dieta.
No hay que subestimar el poder de una Planta, por más simple e insignificante que parezca no lo es…
Sobretodo cuando NO estas teniendo acceso a alimentos de calidad y cuando NO estas pasando una situación tan grata…
Son compañeras, son aliadas, que te apoyan no solo a nivel físico si no también mental y emocional.
Diente de León: Depurativa y hepatica, apoya las funciones de desintoxicación y aliviar la digestión, muy rica en minerales, como potasio, hierro y magnesio, muy nutritiva para comer en ensalada, apoyo renal y diurética.
Llantén: actúa sobre piel y mucosa, regeneradora de tejidos y cicatrizante, calmante de tos y afecciones respiratorias, antiinflamatorio, y antimicrobiano.