24/09/2026
🔴 La VAGINOSIS BACTERIANA (o VAGINITIS BACTERIANA) es una alteración muy común en el equilibrio natural de los microorganismos que habitan en la va**na. En condiciones normales, existen bacterias beneficiosas que mantienen un ambiente saludable, pero cuando estas disminuyen, otras bacterias crecen en exceso y provocan molestias. No se considera una enfermedad de transmisión sexual, aunque la actividad sexual o los cambios de pareja pueden influir en su aparición. Tampoco se debe a una falta de higiene, e incluso el uso de productos irritantes o duchas internas puede empeorar el problema. Con la atención adecuada, es una condición sencilla de tratar que responde muy bien a las indicaciones médicas.
Esta alteración se presenta como un único cuadro clínico caracterizado por el desequilibrio de la flora va**nal. Según su evolución, puede presentarse como un episodio aislado que se resuelve completamente con el tratamiento inicial, o como una forma recurrente cuando los síntomas reaparecen varias veces en el transcurso de un mismo año.
🔹 Por qué ocurre:
Ocurre cuando disminuye la cantidad de lactobacilos, las bacterias encargadas de proteger y mantener la acidez natural de la va**na. Al perderse esta protección, proliferan bacterias anaerobias como GARDNERELLA VAGINALIS. Entre los factores que favorecen este desequilibrio se encuentran las duchas va**nales, el uso de jabones perfumados, el inicio de una nueva pareja sexual, el tabaquismo o el uso reciente de antibióticos por otras causas.
🔹 Síntomas:
La manifestación principal es un cambio en el flujo va**nal, el cual se vuelve más abundante, de consistencia fina o fluida y de un color blanco grisáceo o verdoso. Este flujo suele acompañarse de un olor fuerte y penetrante, similar al del pescado, que tiende a hacerse más evidente después de tener relaciones sexuales o al lavarse con jabones comunes. En algunos casos pueden presentarse molestias leves como picazón moderada o leve ardor al orinar, aunque muchas personas no llegan a sentir ningún dolor.
🔹 Cómo funciona el diagnóstico:
El médico evalúa la presencia de la alteración mediante una revisión ginecológica sencilla y sin dolor. Durante la consulta, toma una pequeña muestra del flujo va**nal para medir su nivel de acidez y observarla al microscopio, identificando la presencia de las bacterias características. En ocasiones se realiza una prueba rápida agregando una gota de reactivo a la muestra para verificar si se libera el olor típico de esta condición.
🔹 Especialista:
El profesional encargado de evaluar y tratar esta afección es el ginecólogo, especialista en la salud del sistema reproductor femenino. No obstante, un médico general o de familia también está completamente capacitado para realizar el diagnóstico y recetar el tratamiento adecuado.
🔹 Complicaciones:
Si no se recibe la atención adecuada, la alteración puede facilitar el ingreso de otras infecciones en el sistema reproductor. En mujeres embarazadas, esta condición no tratada incrementa el riesgo de parto prematuro o de nacimiento del bebé con bajo peso. Asimismo, la inflamación de los tejidos vuelve a la zona más vulnerable al contagio de infecciones de transmisión sexual.