09/03/2026
Hace 8 años llegaste a este mundo sin saber la cantidad de vidas que ibas a cambiar.
Cerraste un círculo, nos llenaste de risas y besos, y nos llevaste a descubrir una parte de nosotros mismos que no conocíamos.
Con todo lo bueno que significabas para nosotros, un día, casi sin aviso, te fuiste. Y ese círculo se rompió en mil pedazos. La casa se llenó de silencio y, de vez en cuando, solo se escuchaban lágrimas y sollozos.
Aquí todo sigue intacto: tu cama, tu jaulita, tus juguetes. Solo se sumó una mesita con un par de cajitas donde quedó lo poquito de tu ser físico: unos pelitos y unos dientes. Y, sin planearlo, todavía tengo el reflejo de comprar cualquier objeto en el que encuentro tu nombre.
Para algunos ha sido más fácil que para otros, pero definitivamente tu ausencia se siente.
No puedo hablar por los demás, pero sí puedo decir que, para mí, todo cambió completamente con tu partida. Tuve que reinventarme en un mundo donde algunos quedaron como fantasmas y otros no entendían por qué yo me desmoronaba: «todo por un perro».
Entonces, aquella idea con la que empezamos —tú desde el lugar donde naciste y yo desde donde me senté a estudiar— comenzó a cobrar vida. Poco a poco, todo ese dolor se fue transformando en planes, diseños, llamadas, clientes, proyectos y mucho más.
Muchas personas tal vez no lo sepan, pero eres tú el motivo que me lleva a cada uno de los lugares donde voy a compartir la magia de la mediación animal - zooterapia. Cada sonrisa, cada guiño, cada «gracias», en últimas, va para ti.
Llevamos un año oficial de trabajo, de ir y venir, de aprendizajes y de esfuerzo colectivo: el de tu familia y el de quienes llegaron después para integrarla: Alaska, Bebé, Roméo, Rockette y Lucky.
Tú te fuiste, pero de tu partida nació una fuerza que terminó convirtiéndose en la creación y la obra de P**L.
Feliz cumpleaños, Nene.
Y feliz primer aniversario a P**L: "Por amor a Loki"