10/21/2026
1. Saca absolutamente todos los productos perfumados de tu casa. Sí se puede hacer aseo personal y de la casa sin productos con fragancias.
Y no me refiero solo a los perfumes, me refiero a absolutamente todo lo que tenga olor, desde el desodorante, una cremita que parezca inocente, hasta jabones, champú, lavaplatos, desinfectante, detergentes, y ni hablar de aromatizantes artificiales tipo Glade o velas aromáticas.
Hemos estado condicionados a pensar que la limpieza solo viene a través de un perfume. Que solo si olemos a algo, significa que nos bañamos. Que el piso solo está limpio si huele al desinfectante, pero para una persona que ya tiene su sistema respiratorio afectado, la exposición a largo plazo de estas fragancias, promueve una inflamación continua que prolongue sus síntomas.
Nosotros, nuestras casas y nuestra ropa, podemos estar limpios sin necesidad de despedir ninguna fragancia.
2. Saca todos los ultraprocesados: mi mamá tampoco era de mucho de comprar paquetitos de nada, pero por ejemplo pensaba, porque en ese momento se vendía como una maravilla, que el Sustagen era buenísimo. Hoy yo sé que era un ultraprocesado con cereales de baja calidad, azúcar, colores y sabores artificiales que solo contribuían con la inflamación que me desencadenaba el asma y la rinitis alérgica.
3. Limpiar la dieta: alimentos como el gluten, los lácteos, el maíz y la avena promueven la inflamación, además, por consumirlos en exceso, estamos restando la posibilidad de consumir alimentos que verdaderamente nos nutran: carnes, pescados, vísceras, grasas de calidad.
Mis desayunos se resolvían con bollitos de harina de maíz con margarina: poquísimos nutrientes. Con qué recursos mi cuerpo iba a poder combatir la inflamación constante que se manifestaba con asma y alergias? No tenía cómo.
Si eres mamá con un hijo con síntomas de alergia o asma, puedes comenzar también a hacer estos cambios, si necesitas acompañamiento, trabajemos juntas.