26/09/2026
Anthony de Mello decía que hay comprensiones que pueden llegarte en cinco minutos… o tardar 20 años. Pero cuando realmente las ves, su poder de transformación puede ser enorme.
En este fragmento habla de algo que también está en el corazón de la enseñanza budista: gran parte de nuestro sufrimiento no nace simplemente de querer algo, sino de aferrarnos a ello como si nuestra felicidad, nuestra seguridad o incluso nuestra vida dependieran de conservarlo.
No todos los vínculos, deseos o cosas que valoramos nos hacen sufrir. El problema aparece cuando internamente decimos:
“Necesito que esto no cambie.”
“Necesito que esta persona se quede.”
“Necesito que esto salga como espero.”
“Sin esto, no puedo estar bien.”
Soltar es observar cuál es esa programación que te dice: “sin esta persona, sin este logro, sin esta seguridad, sin que esto salga como quiero… no puedo ser feliz”. Y empezar a cuestionar si de verdad tu paz depende de todo eso.
Consiste en aprender a amar sin convertir aquello que amas en una condición indispensable para poder estar en paz.