05/09/2026
Un verano largo, extraño, duro, bello… Me ha costado meses decidir qué publicar mientras vivía un proceso de cierre de ciclo fuerte y profundo.
Las fotos bonitas son una ínfima parte de la realidad que me ha tocado:
- Cáncer de Filo en un dedo que acabó en amputación y en una recuperación bastante farragosa. Pero se ha subido al avión y por suerte camina como si nada hubiera pasado.
- Largos días con Noa sin cole, intentando trabajar malamente, las curas de Filo a todas horas y la sensación de estar atrapada en un bucle.
- Despedidas y más despedidas. Algunas ausencias y gente a la que no pude abrazar antes de irme :(
- Alta intensidad emocional y algunos cambios profesionales que me descoloraron aún más en medio del caos pre-mudanza.
Menos mal que la balanza siempre se ha equilibrado con momentos inolvidables que se quedarán conmigo para siempre.
Adiós amada Grecia. Ojalá sea un hasta luego.
Has sido hogar durante tantos años que desprenderme de ti y de todo lo que me has dado, duele mucho.
Nada era perfecto ni tenía por qué serlo. Pero era real, intenso, sencillo, mágico y puro. Te echaré mucho de menos y a todos los amigos que dejo allí, de los que estoy enamorada hasta el tuétano. Os quiero.
El cuerpo ha aterrizado en Madrid, pero mi mente y mi corazón van a necesitar un poco más de tiempo para atravesar el cambio y llegar del todo.
Soltar es abrir el espacio para algo nuevo. Las puertas se están abriendo…