20/09/2026
La impermanencia es la contemplación de que todo lo nacido, reunido, construido o acumulado está destinado a cambiar, agotarse, separarse o desaparecer; por eso la muerte es segura, aunque su momento, lugar y circunstancias sean inciertos. Meditar sobre ella no busca generar miedo ni pesimismo, sino despertar la urgencia de practicar ahora, comprender que la fama, el poder, las distracciones y acumulaciones compulsivas no ofrecen verdadera protección, y reconocer que lo esencial es transformar la mente mediante el Dharma, la conducta ética, la compasión y la bodhicitta; meditar continuamente en la impermanencia no es pensar repetidamente “voy a morir”, sino vivir de manera que la certeza de la muerte haga más auténtica, lúcida y compasiva la vida presente.
Texto adaptado de Patrul Rimpoché
«Las palabras de mi maestro perfecto»