04/09/2026
Pies de morcilla en el embarazo.
Llegas al final del día, te quitas el zapato y el pie no se parece al de esta mañana.
Si aprietas con el dedo, la marca se queda ahí un rato, como una muñeca de plástico.
Los del vídeo son los míos, de mi primer embarazo: seis días antes de dar a luz, un día de muchísimo calor y después de una tarde en la que estuve bastante rato de pie.
Las tres cosas juntas.
Y es de lo más normal.
Se llama edema, y ocurre porque tu cuerpo lleva meses fabricando muchísima más sangre para tu bebé.
Las hormonas, además, ablandan las paredes de las venas, y parte de esa agua acaba en los tejidos.
Y a esas alturas el útero ya pesa lo suyo sobre las venas que suben la sangre desde las piernas.
Súmale la gravedad durante todo un día y ahí lo tienes.
Lo que ayuda:
▶️Moverte, aunque sean diez minutos.
▶️Poner los pies en alto siempre que puedas.
▶️Medias de compresión si pasas muchas horas de pie o sentada, y en viajes largos.
▶️Huir del calor. Y si tienes cerca una piscina o el mar, métete: es de lo que más alivia.
Con lo que sí debes tener cuidado es cuando la hinchazón:
- Aparece de golpe y te coge también la cara o las manos.
- Viene con dolor de cabeza que no se va, con la vista borrosa o con dolor debajo de las costillas.
- Está solo en una pierna, mucho más que en la otra, y duele al tocarla.
Cualquiera de esas tres, a urgencias. Todo lo demás es tu cuerpo trabajando por dos.
¿Tú también eras de pies morcilla al final del embarazo?