12/10/2026
En los últimos 60 años nos han dicho que “las grasas saturadas son malas, suben el colesterol, taponan las arterias y producen infartos”. Bien, pues vas a ver por qué las grasas saturadas no son el enemigo.
Es muy fácil pensar que “si como más grasa saturada tendré más grasa saturada en la sangre”. Y por lo tanto este dogma es muy fácil de creer por la población y también por los médicos.
A partir de ahí los productos “bajos en grasa” inundan los supermercados y hay auténtico terror a las grasas, especialmente a las saturadas.
Y paradójicamente, a pesar de comer todo muy «light», las enfermedades cardiovasculares van en aumento y cada vez hay más muertes debido a ellas. Comer «bajo en grasas» NO es la solución.
¿De verdad tienen la culpa las grasas saturadas? ¿O hay un enemigo más letal que pasa desapercibido? .