16/10/2026
Así es una sesión con la bomba diamagnética.
Sin agujas, sin calor intenso y sin moverte de la camilla. El aplicador se coloca sobre la zona que queremos tratar (en este caso, la rodilla) y la máquina hace su trabajo mediante campos magnéticos pulsados.
La usamos como apoyo cuando hay inflamación, edema o dolor que frena la recuperación: esguinces, tendinopatías, procesos tras una fractura o una cirugía…
Pero siempre dentro de un plan. Primero te valoramos, después decidimos si tiene sentido en tu caso y, a partir de ahí, la combinamos con ejercicio y el resto del tratamiento.
Ya la tenemos en CIRNA, en Oviedo. Si tienes dudas sobre si te puede ayudar, escríbenos y lo vemos.