17/10/2026
Muchas estamos cambiando el punto equivocado.
Revisamos la comida. Revisamos la cena.
Y lo que más pesa pasa antes: lo que se pica antes de comer, lo que cae al salir del súper, lo que se come con las manos sin llegar a la mesa.
Anoche me escribió una de ellas:
«Aún no entiendo cómo, con lo poquito que he hecho, ha mejorado la hinchazón».
Semanas duras. Saliendo tarde del trabajo. Sin tiempo para nada.
No quitó ningún alimento.
Ordenó lo que comía fuera de la mesa, comió más de lo que había en ella y empezó a caminar para soltar la tensión del día.
Nos han hecho creer que es todo o nada.
Que la dieta tiene fecha de inicio y de fin.
Que más estricto es mejor.
Así, lo pequeño nos parece poco. Hasta que funciona y no nos lo creemos.
Todavía es pronto. Lo seguimos observando semana a semana.
Ahora te pregunto a ti:
si comes «bien» y sigues hinchada, ¿en qué momento del día comes sin que pase por el plato?
Te leo en comentarios o por privado.