06/10/2026
Hay una cuarta pregunta que me gusta añadir después de hacer este ejercicio:
“¿Qué parte de esta situación pertenece al presente y qué parte está tocando algo que ya conozco?”
Porque a veces una situación pequeña nos mueve muchísimo.
Y no necesariamente porque estemos exagerando.
Puede ser porque ha tocado algo conocido.
Sentirte ignorada.
No sentirte suficiente.
Tener miedo de decepcionar.
Sentir que tienes que agradar.
Temer que alguien se aleje.
Y ahí es donde para mí el ejercicio se vuelve realmente interesante.
Porque ya no se trata únicamente de descubrir si “tengo razón” o “estoy interpretando mal”.
Se trata de conocerme un poquito mejor a través de lo que esta situación está despertando en mí.
La próxima vez que algo te remueva, prueba a no empezar inmediatamente por:
“¿Qué hago?”
Primero:
1. ¿Qué pasó realmente?
2. ¿Qué significado le estoy dando?
3. ¿Qué está despertando esto en mí?
4. ¿Cómo quiero responder ahora?
Y una cosa importante:
Hacer una pausa no significa ignorar tu intuición ni convencerte de que todo está en tu cabeza.
Quizá después de separar las capas llegues exactamente a la misma conclusión.
Quizá sí necesitas hablar,alejarte,decir que no,
poner un límite o tomar una decisión.
La diferencia es que ya no estás reaccionando únicamente desde el primer impulso.
Estás eligiendo con un poco más de información sobre lo que ocurre fuera… y sobre lo que está ocurriendo dentro de ti. 🌿
Guárdalo. Porque este es uno de esos ejercicios que probablemente tenga mucho más sentido cuando realmente lo necesites.