13/09/2026
A nivel social, la proliferación de servicios terapéuticos prestados por personas sin formación clínica y la falta de prioridad hacia la atención profesional responden a una combinación de barreras económicas, vacíos legales y dinámicas culturales:
Saturación y costo del sistema de salud: El acceso a profesionales de la salud mental en el sector público suele implicar meses de espera o consultas muy breves.
En el sector privado, el costo de una psicoterapia continua resulta inalcanzable para gran parte de la población. Vacíos legales y falta de regulación: En muchos países, los términos "terapeuta", "coach" o "consultor" no tienen una regulación estricta o reserva del título tan rigurosa como la de "psicólogo clínico" o "psiquiatra". Esto permite que cualquier persona ofrezca servicios de acompañamiento emocional sin incurrir legalmente en un delito, salvo que exista una denuncia explícita por usurpación de profesión . Si es un delito!!!