04/09/2026
CANTA Y ALQUIMIZA TU DOLOR
(con cariño a los participantes de mis talleres o terapias y lectores)
Cantar permite que tu vida fluya.
La voz ES la emoción.
Si sientes que no avanzas en la vida, es porque la energía de tu vida y de tu espíritu está estancada.
Sin embargo, cantar ayuda a mover la energía en el cuerpo y en el corazón.
Cantamos por que nos permite soltar, vaciarnos, nos hace sentir bien, nos conecta con el aquí y ahora, pero si te das cuenta, el bienestar luego de cantar continúa el resto del día.
Si apenas estás comenzando con la práctica de cantar, evalúate sin juicios. ¿Te pones nervioso cuando cantas? ¿Sientes que desafinas? ¿Cantas muy bajo? ¿O muy alto? No seas muy duro contigo mismo y tampoco te convenzas de que no puedes cantar y por lo tanto dejes de hacerlo. Así no funciona, sólo los genios nacen con oído absoluto.
Simplemente, con un estado mental neutral, date cuenta de dónde te encuentras en el proceso del canto. ¿Tu garganta está cerrada al cantar?, ¿el sonido viene de tu punto del ombligo o de tu cabeza? Las respuestas a estas preguntas son claves de lo que tal vez te esté bloqueando en tu vida.
Si tu voz es tan baja que apenas puedes oírte, puede ser que estés viviendo una vida en la que tienes miedo a ser visto y escuchado.
Si al cantar estás nervioso y tu garganta se siente cerrada o tensa, tal vez el problema en tu vida sea el miedo.
Si tu voz parece vibrar más desde la cabeza que desde el punto del ombligo, puede ser que no estés viviendo desde tu corazón.
Cantar es una forma increíble de alineación, la voz es el hilo que une al pasado con el futuro, al cielo con la tierra, es una herramienta que te enseña, mostrándote (en lugar de sólo decirte) aquello que te puede estar impidiendo vivir completamente la vida.
¿Cómo comenzar?
Si no recuerdas canciones o mamtrans, prueba emitiendo sonidos. Cierra tus ojos y toma 3 o 4 respiraciones lentas y profundas. Luego, relájate y canta una letra (las vocales funcionan bien).
Y verás como inicias y como poco a poco hay un cambio en ti y en el sonido que emites… observa desde donde lo emites y que actividad mental y emocional experimentas.