18/09/2026
Una excelente rutina puede darte pésimos resultados, no porque la rutina sea mala si no porque quizá fue diseñada para alguien que no eres tú.
Cuando programo un entrenamiento, no empiezo preguntándome:
“¿Cuántas series son las mejores?”
Empiezo preguntándome:
“¿Cuánto trabajo necesita ESTA persona para progresar y cuánto puede recuperar?”
Y después aparecen otras variables:
1️⃣ Volumen y recuperación: Buscamos una dosis de trabajo suficiente para progresar sin añadir trabajo innecesario que dificulte la recuperación. Más no significa automáticamente mejor.
2️⃣ Intensidad: Una persona que lleva consistentemente sus series muy cerca del fallo no necesariamente necesita la misma distribución de volumen que alguien que entrena con una intensidad diferente.
3️⃣ Respuesta individual: ¿Estás progresando? ¿Te recuperas entre sesiones? ¿Tu rendimiento está aumentando? Una programación no solo se diseña, también se observa y se ajusta.
4️⃣ Anatomía y biomecánica
Que un ejercicio sea excelente para otra persona no significa automáticamente que sea la mejor elección para ti. Tus proporciones, ejecución, comodidad y respuesta también importan.
Por eso copiar exactamente la rutina de un campeón no te convierte en campeón, solo significa que estás utilizando una solución diseñada alrededor de otra persona.
Deja de preguntarte:
“¿Cuál es la mejor rutina?”
Y empieza a preguntarte:
“¿Qué necesita MI rutina para que YO progrese?”
Porque copiar ejercicios es fácil, programar es tomar decisiones, observar la respuesta y ajustar.
Si llevas meses utilizando rutinas genéricas y no progresas, envíame “RUTINA” por DM y te explico cómo trabajo una programación individualizada.