05/11/2026
Hay una narrativa que dice que aguantar es virtud.
Que seguir sin quejarse es señal de carácter.
Que poner las necesidades de uno al último es generosidad.
Y puede serlo... hasta que deja de serlo.
¡Aguas! Porque hay un punto en el que no escucharse deja de ser fortaleza y se convierte en deuda. Una deuda que el cuerpo cobra con , con , con que no cede con descanso. Una deuda que el alma cobra con , con sin razón aparente, con la sensación de estar haciendo todo bien y sin embargo no estar bien.
Escucharte es mantenimiento básico.
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Pletórico jueves.
Hoy el de es a las 6:30 p. m.
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