25/09/2026
A veces la vida no te pide que entiendas todo.
Te pide que sueltes.
Soltar el control de lo que querías que pasara.
De cómo imaginabas que iban a suceder las cosas.
De las respuestas que todavía no tenés.
De las personas que no podés elegir por ellas mismas.
Y sí… a veces duele muchísimo.
Pero estoy aprendiendo que reiniciarse no significa empezar de cero.
Significa volver a vos.
Volver a tu centro.
A tu propósito.
A tu energía.
A esa versión tuya que quizás habías dejado un poco de lado por estar demasiado pendiente de algo externo.
Hoy estoy entendiendo que no todo lo que se va es una pérdida.
Y que no todo lo que no sale como esperaba significa que salió mal.
A veces Dios, la vida, o como cada uno quiera llamarlo, simplemente está haciendo espacio.
Y quizás reiniciarse sea eso:
dejar de intentar controlar el resultado y empezar a confiar nuevamente en el camino.
No sé exactamente qué viene.
Pero sí sé quién quiero ser mientras llega.