13/08/2026
¿CUÁNTO DE LO QUE TE PREOCUPA REALMENTE LLEGA A SUCEDER?
Nuestra mente tiene una capacidad extraordinaria para imaginar escenarios futuros. El problema comienza cuando una posibilidad empieza a sentirse como una certeza.
Un estudio publicado en Behavior Therapy analizó las preocupaciones de 29 personas con trastorno de ansiedad generalizada. Durante el seguimiento, encontraron que el 91,4 % de las predicciones preocupantes no llegaron a ocurrir.
Pero cuidado: esto no significa que el 90 % de todos nuestros pensamientos sean falsos, ni que podamos afirmar que el 90 % de todo lo que imaginamos jamás sucederá. El estudio se realizó específicamente con personas con ansiedad generalizada y con un grupo pequeño, por lo que debemos interpretar el dato con prudencia.
Sin embargo, la enseñanza psicológica es poderosa:
Muchas veces sufrimos no por lo que está ocurriendo, sino por lo que nuestra mente nos dice que podría ocurrir.
Pensamos:
"¿Y si me despiden?"
"¿Y si mi pareja me abandona?"
"¿Y si me enfermo?"
"¿Y si todo sale mal?"
Y nuestro cuerpo puede reaccionar ante esa posibilidad como si ya fuera una realidad.
Por eso, la próxima vez que aparezca un pensamiento perturbador, en lugar de creerlo inmediatamente, detente y examínalo:
🔹 ¿Esto está ocurriendo ahora o estoy anticipando algo?
🔹 ¿Qué evidencia tengo de que realmente sucederá?
🔹 ¿Estoy confundiendo posibilidad con probabilidad?
🔹 ¿Qué puedo hacer hoy que sí esté bajo mi control?
🔹 Si ocurriera, qué recursos tendría para afrontarlo?
No se trata de pensar que "todo estará bien" sin fundamento.
Se trata de aprender a decir:
"No sé qué ocurrirá mañana, pero no voy a sufrir hoy por una historia que todavía no ha sucedido."
La preocupación puede intentar protegernos, pero cuando se vuelve constante puede robarnos el presente.
No todo pensamiento merece ser creído. Algunos pensamientos necesitan ser cuestionados.
Y quizá una de las preguntas más saludables que podemos aprender a hacernos sea:
«¿Estoy enfrentando un problema real o estoy enfrentando una posibilidad imaginada?»
Aprender a distinguir entre ambas cosas puede cambiar nuestra manera de vivir.
— Lic. Adolfo Manzanares
Psicólogo Clínico