01/10/2026
Nunca es tarde para hacerlo mejor!
Esta semana muchos nos hemos sentido molestos, preocupados, impotentes y tristes ante la noticia del caso de violación sexual grupal en la Universidad de Cornell. A partir de esta noticia, ha sido increíble la cantidad de mujeres que a través de sus redes sociales han hablado, escrito y reportado su experiencia de abuso sexual. Así también lo he podido ver en terapia, con pacientes que han comenzado a hablar de la experiencia que también tuvieron en sus años de estudios universitarios. Muchos de estos casos no fueron reportados y durante años la persona pasó en silencio su experiencia y dolor. Otros fueron reportados y sus casos no llegaron a nada, al igual que las estadísticas que se han realizado de casos reportados en diferentes universidades con cero consecuencias. Si algo se encuentra en común es que esto es algo que ha pasado desde “siempre”, la víctima calla y mantiene silencio de lo ocurrido o lo reporta y no pasa nada. En general, existe una pérdida de confianza hacia el sistema y ante no recibir ningún resultado favorable, se prefiere callar, continuar y dejar todo como si nada hubiera pasado. Además, la tendencia de re victimizar a la víctima que en su proceso, es aún más traumático. Culparla, señalarla, minimizar su experiencia y dolor y hacerla sentir responsable de lo ocurrido. Ha sido la víctima del abuso la única que carga con el trauma y las consecuencias a corto y largo plazo que esto tiene para ella. Sin embargo, el hombre llevó a cabo el acto y como si fuera algo “normal”, sigue con su vida sin ninguna consecuencia. Ni siquiera existe la oportunidad para realizar un verdadero insight sobre su conducta. El sistema, sus pares, su familia y hasta la prensa, hace sentir al varón que realmente es él la víctima de las acusaciones, se empoderan al culpar a la mujer y creer o decir que todo fue una trampa, una mentira y una difamación hacia su persona.
En mi educación como Psicóloga Clínica y durante 25 años de experiencia en la práctica, han sido múltiples los casos y experiencias de abuso sexual que he escuchado. Como aprendizaje, estoy muy consciente de que el abuso sexual existe de hombre a mujer, de hombre a hombre, de mujer a hombre, a cualquier edad, en cualquier lugar y estatus social. Todos podemos ser víctimas de abuso sexual. Por esto sobre todo, la crianza de mi hijo varón en términos de educación sexual, comunicación, protección y orientación, ha sido similar a la que hubiera llevado a cabo de haber tenido una hija. El abuso existe, la maldad existe, los problemas sociales que envuelven dr**as y alcohol existen, los problemas de salud mental, existen y tampoco discriminan género, lugar, edad o status social. Olvidar y dejar a un lado la crianza de valores y consciencia hacia el varón, es totalmente perjudicial para él y para otros. Lo pone en peligro a él y a otros. Esto incluye el tema de límites, la asertividad e importancia de decir NO. No todos son tus amigos, no tienes que seguir al grupo, no tienes que ser o hacer lo que hacen los demás. El desarrollo de una personalidad propia, con la seguridad para decir NO y expresarte sin miedos.
Nunca es tarde para crear consciencia y mejorar en aspectos de crianza. Para tener diálogos importantes, confianza para hablar de conducta sexual, consentimiento y consecuencias. Se empieza temprano, se continúa a lo largo de la vida pero si reconoces que ha faltado en tu hogar, nunca es tarde para hacerlo.
Y si tienes dudas, no sabes cómo empezar, qué si o que NO, existen profesionales de la salud que te pueden ayudar al respecto! Nunca es tarde para buscar ayuda…
Dra. Rina Alonso Olivero
Psicóloga Clínica