10/17/2026
En mi casa nadie hablaba de nutrición. Se comía porque era comida y sabía rico, y “macros” era el plural de Makro, el supermercado. Comer de todo y en abundancia era sinónimo de estar alentado.
La ignorancia es atrevida y, en cierto modo, inocente. Hoy veo este video y me da risa, porque esa tajada gigante es exactamente lo que yo me habría comido a los ocho años si me hubieran dejado sola con el frasco… o acompañada.
Como nutricionista, no te voy a decir que no comas pan con Nutella. Lo que sí te digo es que la dosis importa más que el alimento. Una tajada es un gusto; media puerta untada es otra cosa.
Y aquí entre nos: si te comes esa tajada una vez al año, no te estreses. Tu salud no la define un día, sino lo que repites todos los días. Mañana es otro día.
Las quiero.
Mare.